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LA ANTIGUA GUERRA HA ACABADO. Y UNA NUEVA ESTÁ A PUNTO DE EMPEZAR. La maldición que asolaba a las familias Ashbourne y Bask se ha roto, pero Farrin, la hija mayor de los Ashbourne, no encuentra la paz. Desde que su madre abandonó a la familia, Farrin ha sido su pilar: controla el temperamento de su padre, se ocupa de administrar la finca, mantiene a raya su peligroso poder musical e ignora como puede su necesidad de descanso, de distracciones y, sobre todo, de amor. Todo en Ryder Bask enfurece a Farrin. Es grosero, arrogante e irritantemente guapo. Pero él está tan cansado como ella de la enemistad entre sus familias, y Farrin no puede permitirse renunciar a ningún aliado, aunque sea el hombre al que le han enseñado a odiar. La Niebla Media se debilita más a cada día que pasa. Los magos ungidos están desapareciendo. Una criatura ancestral acecha a Farrin. Extrañas visiones atormentan a la gran reina Yvaine. Y, mientras Farrin y Ryder buscan a sus seres queridos, a los que han secuestrado, empiezan a darse cuenta de una horrible verdad: los dioses no están muertos. Están despertando. Y alguien los está cazando.
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